jueves, 29 de abril de 2010



Rodeado de penumbras
rodeado de oscuros seres
rodeado de todo aquello que tanto odié
es cómo ahora me encuentro.
Miro mi pasado, mi presente,
deseo no imaginar lo que el futuro traer pueda,
pues todo lo que ahora tengo
todo lo que ahora soy
no puede más que introducirme en esta locura.
Nunca pensé añorar la simple luz del Sol,
pero ahora, recorriendo pasillos oscuros
siempre en horario nocturno
no puedo evitar pensar en lo que he perdido
la pérdida de mi alma, la perdida de lo que fuí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario